9o. Dom Ord Ciclo C desp Pentecostés (Id=371)

Antífona de Entrada

Mírame, ¡oh Dios!, y ten piedad de mí que estoy solo y afligido. Mira mis trabajos y mis penas y perdona todos mis pecados, Dios mío.

[Misa]

Se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca; y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellas beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Cuando venga un extranjero, escúchalo

Lectura del primer libro de los Reyes
8, 41-43

En el templo que había construido Jerusalén , Salomón elevó a Dios esta plegaria: "Los extranjeros orarán hablar de tu gran nombre, de la fuerza de tu mano y de tu brazo protector. Cuando uno de ellos, no israelita, atraído por la fama de tu nombre, venga de un país distante para orar, escúchalo tú desde el cielo, tu morada, y concédele todo lo que él te pida. Así te conocerán y temerán todos los pueblos de la tierra, lo mismo que tu pueblo, Israel, y sabrán que este templo que he construido, está dedicado a tu nombre".
Pa labra del Señor.

Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

del Salmo 116

Que aclamen al Señor todos los pueblos.

Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todas las naciones, que lo alomen todos los pueblos.
Que aclamen al Señor todos los pueblos.

Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.
Que aclamen al Señor todos los pueblos.

Segunda Lectura

Si siguiera a los hombres, so sería de Cristo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 1, 1-2.6-10
El que busca agradar a los hombres, no es buen servidor de Cristo.

Yo Pablo, apóstol no enviado por hombres ni por intermediario humanos, sino por Cristo Jesús y por Dios Padre, que lo resucitó de entre los muertos, y todos los hermanos que están conmigo dirigimos esta carta a las comunidades cristianas de Galicia.
Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo y que sigan otro Evangelio. no es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.
Pero bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: Si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes ha recibido, que sea maldito.
¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor nuestro.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Aleluya.

Evangelio

Ni en Israel he hallado una fe tan grande

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
7, 1-10

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido.
Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo:
"Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga".
Jesús se puso en marcha con ellos. Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: "Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: '¡Ve!', y va; a otro: '¡Ven!', y viene; y a mi criado: ¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo:
"Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande".
Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Oremos, hermanos y hermanas, a Jesucristo, el Señor, y pidámosle que, recordando su promesa, escuche la oración de este pueblo reunido en su nombre:
Respondemos: Te rogamos Señor, óyenos.

Para que el Señor se acuerde del santo Padre, el Papa, de todos los obispos que predican la Palabra de Dios, de los presbíteros y diáconos y de todos los que en el mundo aman a Jesucristo, roguemos al Señor.
Te rogamos Señor, óyenos.

Para que el Señor se acuerde de los responsables de las naciones, los asista en su misión, haga desaparecer los proyectos de quienes buscan la guerra y dé fortaleza a quienes trabajan por la paz y el bien común, roguemos al Señor.
Te rogamos Señor, óyenos.

Para que el Señor se acuerde de los ancianos y minusválidos, de los enfermos y de los que sufren, de los necesitados que esperan su ayuda; para que no se olvide de los presos, de los desterrados y de los que son perseguidos por su nombre, roguemos al Señor.
Te rogamos Señor, óyenos.

Para que el Señor, en su infinita misericordia, se acuerde de todos nosotros, nos conceda un tiempo favorable y cosechas abundantes, nos otorgue el trabajo que necesitamos, abra su mano y nos sacie con sus bienes, ya que los ojos de todos están fijos en él, roguemos al Señor.
Te rogamos Señor, óyenos.

Celebrante:
Dios todopoderoso y eterno, que en tu palabra has manifestado el poder y la fuerza que nos salva, escucha nuestras oraciones, haz que tu palabra se anuncie en todas las lenguas y en todas las culturas, que todos los hombres la acojan y que en ella encuentren su salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, llenos de confianza en el amor que nos tienes, presentamos en tu altar esta ofrenda para que tu gracia nos purifique por estos sacramentos que ahora celebramos.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

El misterio pascual y el pueblo de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Quien, por su misterio pascual, realizó la obra maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte al honor de ser estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo de su propiedad, para que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable, proclamemos ante el mundo tus maravillas.
Por eso,
con todos los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria.
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Guía, Señor, por medio de tu Espíritu a los que has alimentado con el cuerpo y sangre de tu Hijo, y haz que confesando tu nombre no sólo de palabras labios, sino con las obras y el corazón, merezcamos entrar en el Reino de los cielos.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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